La Vera es mucho más que naturaleza y gargantas. Entre la Sierra de Gredos y el valle del Tiétar se suceden pequeños pueblos que conservan calles empedradas, balcones de madera, soportales, fuentes y construcciones tradicionales que cuentan buena parte de la historia de esta comarca.

Alojarse en Garganta la Olla permite descubrir muchos de ellos haciendo pequeñas excursiones durante el día. Si no tienes tiempo para conocerlos todos, estos son algunos de los que recomendamos incluir en tu viaje.

Garganta la Olla

Empezamos, como no podía ser de otra manera, por Garganta la Olla. Su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva magníficos ejemplos de arquitectura popular verata.

Merece la pena recorrerlo tranquilamente y descubrir la Plaza Mayor, la Iglesia de San Lorenzo, la Casa de las Muñecas y sus numerosas casas tradicionales. A ello se suma un entorno privilegiado entre montañas y gargantas naturales.

Si quieres conocerlo con más detalle, hemos preparado nuestra guía de qué ver en Garganta la Olla.

Cuacos de Yuste

Muy cerca de Garganta la Olla encontramos Cuacos de Yuste, una visita especialmente recomendable por su arquitectura tradicional y por su vinculación con el emperador Carlos V.

Su Plaza Mayor, la Plaza de la Fuente de los Chorros y sus calles son una buena antesala para continuar hasta el cercano Monasterio de Yuste, lugar elegido por Carlos V para pasar los últimos meses de su vida.

Cuacos y Yuste pueden combinarse perfectamente en una misma mañana.

Pasarón de la Vera

Pasarón es uno de esos pueblos que merece la pena recorrer sin un itinerario demasiado rígido. Su arquitectura tradicional, sus calles y sus casas señoriales crean uno de los conjuntos urbanos más interesantes de la comarca.

Entre sus lugares más representativos se encuentran la Iglesia del Salvador y el Museo Pecharromán, dedicado al pintor Ricardo Pecharromán.

Es una visita especialmente agradable para quienes disfrutan del patrimonio y de los pueblos tranquilos.

Valverde de la Vera

Valverde de la Vera conserva uno de los cascos históricos más interesantes de la comarca. Sus calles estrechas están recorridas por las características regueras, pequeños canales por los que circula el agua.

Durante el paseo encontrarás viviendas de arquitectura tradicional, plazas porticadas y restos del antiguo castillo. Es también conocido por la celebración de Los Empalaos, una de las tradiciones más singulares de la Semana Santa extremeña.

Villanueva de la Vera

Muy cerca de Valverde se encuentra Villanueva de la Vera, cuyo casco histórico también merece una visita pausada.

Sus calles conservan magníficos ejemplos de arquitectura popular con entramados de madera, balcones y voladizos. La Plaza de Aniceto Marinas y las calles que parten de ella son un buen lugar para comenzar el recorrido.

Además, Villanueva es conocida por el Peropalo, una de las fiestas tradicionales más peculiares de Extremadura.

Jarandilla de la Vera

Jarandilla ofrece una imagen diferente a los pueblos anteriores. Su monumento más reconocible es el Castillo de los Condes de Oropesa, actual Parador de Turismo.

Carlos V se alojó aquí mientras esperaba que terminaran de acondicionar sus dependencias en Yuste. También merece la pena conocer la Iglesia de Santa María de la Torre y pasear por el centro de la localidad.

Es una parada perfecta para combinar patrimonio, historia y gastronomía.

Losar de la Vera

Losar es fácilmente reconocible por los grandes setos ornamentales que recorren parte de la localidad y que han sido podados formando todo tipo de figuras.

Pero su gran atractivo está también en el entorno. Desde aquí podemos acercarnos a algunos de los paisajes naturales más conocidos de la comarca, como la Garganta de Cuartos y su característico puente.

Es una buena opción si quieres combinar la visita a un pueblo con un baño o una jornada de naturaleza.

Madrigal de la Vera

En el extremo oriental de la comarca encontramos Madrigal de la Vera. Además de recorrer el pueblo, uno de sus grandes atractivos es la cercana Garganta de Alardos, atravesada por un espectacular puente de piedra y convertida durante el verano en una de las zonas de baño más populares de La Vera.

Es una visita especialmente recomendable si estamos haciendo una ruta hacia el este de la comarca.

¿Cuántos pueblos visitar?

No hace falta intentar conocer toda La Vera en un solo día. Parte de su encanto está precisamente en recorrerla tranquilamente, detenerse cuando encontramos un rincón que nos gusta y dejar tiempo para disfrutar de su gastronomía y sus paisajes.

Desde Garganta la Olla podemos organizar fácilmente diferentes jornadas. Una buena combinación sería visitar Cuacos de Yuste y el Monasterio de Yuste durante una mañana y dedicar otro día a recorrer Jarandilla, Valverde y Villanueva de la Vera.

Si dispones de más tiempo, continúa hacia Losar y Madrigal, combinando los pueblos con algunas de las gargantas naturales de la comarca.

Descubre La Vera desde Garganta la Olla

Una de las ventajas de alojarte en Garganta la Olla es su situación para recorrer la comarca sin renunciar a la tranquilidad de un pequeño pueblo.

Desde el Hotel Rural Carlos Primero puedes organizar cada día una ruta diferente y regresar después para descansar, disfrutar de la gastronomía de La Vera o simplemente relajarte después de una jornada descubriendo sus pueblos.

La Vera no es un lugar para visitar con prisas. Lo mejor es dejarse llevar por sus carreteras, entrar en sus pueblos y dedicar un poco de tiempo a descubrir todo aquello que muchas veces no aparece en las guías.